¡Me lo juego todo!. Aprendizaje basado en Juegos en Bachillerato. #abj #gbl

ippNuestros alumnos de Bachillerato se la juegan todos los años. Es un juego peligroso porque no tienen mucha experiencia y muchas veces se lo juegan todo a una carta, una carta esquiva y taimada que se llama Selectividad. Ese proceso me recuerda a una película de Mel Gibson en la que como jugador de póker se juega la baza de su vida sin mirar la carta, con la salvedad de que para el ya todo esta perdido.

Así que si nuestros alumnos se juegan su acceso a la Universidad y a una parte de sus sueños en tres o cuatro días ¿por qué no nos la jugamos también los docentes y nos lanzamos a una baza triunfadora?. Una escalera de color metodológica que promueve el aprendizaje en acción, los procesos cognitivos superiores, el desarrollo de habilidades y capacidades, la movilización de amplios recursos internos y el trabajo en equipo.  Si, me refiero al uso de metodologías activas en Bachillerato. ¿Por qué no podemos utilizar el Aprendizaje basado en Proyectos?, o mejor aún, trabajar siguiendo la metodología del Aprendizaje basado en Juegos.

La idea era que los alumnos de Bachillerato tomaran todos los contenidos del medio físico español (relieve, clima, vegetación, ríos), de manera que crearan un juego que los integrara y explicara la multicausalidad que subyace entre ellos. Para eso tenían que trabajar los contenidos mediante el desarrollo inicial de  un mapa conceptual y una serie de esquemas que sirvieran como cimientos del diseño del juego.

En el diseño del juego tenían que incluir  los objetivos, las reglas, componentes, los retos y el tablero, siguiendo así el esquema de planificación de juegos del Institute of Play, al que he añadido el Gamification Model Canvas de Sergio Jiménez, sin dudarlo un modelo muy claro sobre como diseñar un juego.

El proceso ha sido inspirador, porque a pesar de que parece una tarea sencilla, no es tan fácil dar  un sentido global a todos los componentes del medio físico, ni mucho menos explicar la multicausalidad entre, por ejemplo, la altitud de una montaña, las precipitaciones y el tipo de vegetación que aparece en cada piso. Ese ha sido el principal escollo que han tenido que salvar los alumnos, ya que para un experto en la materia no hubiera sido nada fácil darle sentido y además hacerlo mediante un juego.

Dentro del proceso ha habido también momentos para la diversión, especialmente durante las pruebas de jugabilidad. Pruebas que sirvieron para comprobar los errores que habían cometido y crear un momento de distensión, en el que todos pudieron dar su opinión y jugar.

Los resultados han sido bastante buenos, aunque casi todos los grupos han tirado del manido “preguntar y responder”. Otros no han sabido dar con la tecla de la integración y han creado un juego por carpetas: una parte de relieve, una pizca de vegetación, un poquito de clima, pero sin llegar a establecer causas y consecuencias, sin interrelacionar.

Como juegos destacados han quedado Monodades, una variación del Monopoly en la que comprabas los componentes de cada comunidad, por lo que debías conocer todos sus aspectos: el clima, el paisaje vegetal, los ríos y el relieve, ya que tenías que comprar esos componentes. De igual modo, Españapoli ha seguido una evolución similar, si bien la idea era partir de provincias que ibas comprando hasta ocupar un clima completo.

Los juegos más originales han sido Geospace y la Caja Geográfica. Geospace es un juego de rol que se juega en un tablero donde se simulan las condiciones del medio. Los jugadores son roles históricos (musulmán, celta, etc) y tienen unas fortalezas y debilidades según el medio por el que se desplazan.

La Caja Geográfica es un gran juego, pero que no ha tenido el suficiente tiempo para madurar, ni el esfuerzo necesario para poder desarrollarse. La idea consiste en crear itinerarios del clima, relieve, vegetación y ríos. Esos itinerarios entrecruzan para lograr la integración, aunque las pruebas y retos no lograran conseguir del todo la interrelación de esos aspectos.

En cuanto al desarrollo de las clases y mi satisfacción personal no puedo quejarme. Me la he jugado este curso al trabajar con metodologías activas en 2º de Bachillerato, aunque estoy convencido que siguiendo esta línea les doy más oportunidades que la Selectividad.

El desembarco de las grandes empresas en la Educación.

SCada vez hay más empresas dispuestas a ser mecenas o patrocinar a colectivos educativos, metodologías, o incluso “apadrinar” a docentes o ponentes. Esta función busca mejorar su reputación,  aportar prestigio a los mecenas y/o hacer encargos de obras, al igual que en el Renacimiento.

Resulta curioso porque aparentemente la Educación no es una actividad que aporte un beneficio económico  rápido. Su esencia es la de ayudar al bienestar de la sociedad, no la obtención de dinero.

En ese interés por la Educación podemos encontrar empresas o instituciones de marcado carácter tecnológico, que se están orientando hacia el desarrollo de metodologías activas. Como es el caso de la Fundación Gates y su relación con el Institute of Play. El Instituto del Juego es uno de los exponentes del Aprendizaje basado en Juegos en Estados Unidos, de hecho, ya han creado varias escuelas públicas donde están desarrollando su filosofía de enseñanza y aprendizaje.  Otro caso muy interesante es el de Apple, la empresa creada por Steve Jobs, que ha apostado por el desarrollo del Aprendizaje basado en Retos. Tanto es así que si introducimos “challenge based learning” en Google podemos descubrir que la web de Apple aparece en los primeros lugares, e incluso podemos encontrar en su web recomendaciones, en la que nos relaciona y sugiere el uso de sus productos para poder desarrollar esta metodología.

Cuando descubrí esto, no pude menos que acordarme de las palabras de José Lozano  (ex-asesor del CEP de Castilleja de la Cuesta) en las II Jornadas de PBL y Metodologías activas,  en las que afirmaba que las metodologías activas estaban destinadas para los directivos de empresas, mientras que las expositivas eran para las clases populares.

En esta linea de cambios metodológicas y nuevas formas de educar merecería la pena un estudio más exhaustivo de la proliferación exponencial de MOOCs , e investigar si en realidad open significa gratuito o en realidad asistimos a un MOOCDonalds educativo.

Si nos centramos en España es bien sabido el interés que la Fundación Telefónica tiene en la Educación, tanto en la concesión de los premios de la Fundación Telefónica (yo mismo me he presentado) como en el desarrollo de espacios de encuentro y portales temáticos, por ejemplo: Educared o en el Encuentro Internacional de Educación. No se puede obviar la clara relación entre el negocio de Telefónica y su preocupación por el desarrollo de las TIC o Apps.

En España no podemos olvidar referirnos a la orientación que están tomando las editoriales. Estas empresas han visto peligrar su negocio de venta de libros (en parte) con el desarrollo de las tIC, y la apuesta de algunos docentes por crear sus propios recursos. Por ello se han lanzado a la creación de web de recursos, redes sociales educativas y un sinfín de aplicaciones que supuestamente mejoran la gestión de las aulas o la tarea del docente. En este grupo se encuadrarían iniciativas como Aula Planeta, Anaya Digital o la plataforma ineveryCREA, con la que yo he colaborado, plataforma que pertenece al grupo Santillana. Dentro del negocio editorial sería intersante  analizar la “gratuidad” de los libros de texto y las escasas opciones que otorga la Administración para huir de estos, o conseguir que ese dinero se invierta en otros aspectos más necesarios: más docentes, mejoras metodológicas, formación, bibliotecas de aula o huertos escolares.

En en el negocio de las tIC hay y han habido grandes inversiones, por ejemplo como señala Jordi Martí en su blog XarxaTIC, habría que analizar la razón por la que muchas administraciones han abandonado el uso de software libre en sus webs y sistemas o las concesiones a las empresas que se han ocupado de aportar los ultraportátiles del programa Escuela 2.0. ¿Qué ha quedado de esa gran inversión educativa? ¿Se ha hecho un inventario con todo ese material que se ha entregado? ¿Se ha comprobado su utilización?.

Por último quiero citar nuestro granito de arena a esta causa. Me refiero al uso indiscriminado de apps en Educación, apps que recomendamos para desarrollar tareas y proyectos educativos, no para buscar el beneficio económico sino el uso educativo. Sin embargo, obviamos que detrás de esas apps de Realidad Aumentada, códigos QR, redes sociales o blogs, se esconde el negocio de los datos o la publicidad: aplicaciones gratuitas a costa de acceder a nuestros contactos, poder publicar en nuestro nombre, acceder a nuestros datos, o que bombardeen a nuestros alumnos/as con publicidad.

Lanzo estas preguntas: ¿Cuál será la evolución de este acusado interés de grandes empresas por la Educación? ¿Lograrán iniciativas  como el EABE o Novadors imponerse en la Educación?

La evaluación … nuestra asignatura pendiente (I)

medium_6860540818Podrá sonar como una perogrullada pero los docentes cometemos muchos fallos cuando evaluamos, incluso cuando creemos que no lo hemos confundido con el proceso de calificación.

A pesar de mis esfuerzos continuos en mejorar en este aspecto sigo cometiendo fallos, quizás no tan garrafales como los que cometía al principio, cuando todavía era un “feliz ignorante” que asignaba unos porcentajes que servían para luego establecer una regla matemática en la hoja Excel. Tal y como describen Víctor Marín Navarro en su blog,  ese era mi proceso de evaluación.

Ahora he comprendido mis carencias, y como afirma Neus Sanmartí, la evaluación debe servir para aprender, para que los alumnos conozcan sus errores y puedan aprender de ellos, de manera  no se conviertan en una lápida, ni algo impuesto, es decir, que no obtener un 5 en un examen no signifique que suspendas el trimestre o que los alumnos puedan participar en este proceso. Por eso decidí mejorar mi proceso de evaluación apostando por: una diversificación de instrumentos de evaluación; la inclusión del aprendizaje cooperativo para fomentar la ayuda entre iguales y su repercusión en la nota; unos criterios e indicadores de evaluación claros, que fueran conocidos previamente por el alumnado, y que incluso pudieran pactarse; a lo que habría que añadir una participación activa antes, durante y después del proceso de evaluación.

De todos lo incorporado ha habido aspectos negativos y positivos. De entre los aspectos negativos hay que destacar que en el proceso de autoevaluación algunos/as alumnos/as son poco honestos/as, inflan mucho su nota esperando que eso les sirva para poder aprobar. Lo curioso es que ese comportamiento lo he detectado en alumnos/as con escasa capacidad de trabajo y que sobrevaloran lo poco que hacen. Ante esto me vi obligado a introducir una entrevista personal, en la que analizaba el porqué de su evaluación y si había sido honesta/o consigo misma y con los demás. Para el próximo año intentaré plantear una autoevaluación diferente, una en la que se incorpore un proceso de revisión y reflexión de la nota de forma conjunta con los criterios

El proceso de coevaluación ha mejorado bastante gracias a la creación de grupos heterogéneos, lo que ha evitado muchas veces que se dejen llevar por la amistad, aunque siguen sin entender que pueden asignar mala calificación  a sus compañeros si estos se han escaqueado o no han cumplido con su parte de trabajo.

Los instrumentos se han diversificado, ahora tienen la tarea integrada, la observación directa, el cuestionario, el diario de aprendizaje y el portafolio. Han sido estos dos últimos los que más me han ayudado en los últimos años. Los diarios permiten analizar la evolución del alumnado, si bien no puedo hacerlo de forma exhaustiva por falta de tiempo.  De igual modo  me han permitido ver los beneficios del uso de técnicas de aprendizaje cooperativo, ya que algunas preguntas estaban orientadas a comprobar como funcionaban los grupos, si existía cohesión o si algunos miembros intentaban escaquearse del trabajo. Si bien en un futuro deberé incluir un diario de grupo cooperativo, consiguiendo así acercarme más al funcionamiento y evolución real de los grupos en el aula.

Las preguntas del diario de aprendizaje son las siguientes:

a) ¿Qué has aprendido? ¿Te has sentido cómodo o ha habido algo que te ha molestado o no te ha gustado?

b) ¿Crees que lo que has aprendido puede resultarte útil en el futuro, es decir, te ha parecido práctico?

c) ¿Qué conclusiones has extraído por ti mismo? ¿Estás de acuerdo con todo? ¿Tienes dudas?

d) Evalúa al profesor

e) ¿Qué nota crees que te mereces en función de tu esfuerzo, resultados, actitud?

f) ¿Quién ha sido el compañero que mas ha ayudado a los demás o a ti mismo a entender la unidad didáctica?

g) ¿Quién ha sido el compañero que mas ha trabajado mientras ha durado el tema?

h) ¿Quién ha sido el compañero que mas ayuda a integrarse a los demás: se porta bien con todos, no insulta, no permite que los demás se metan con alguien, siempre esta dispuesto a escuchar, etc?.

El portafolio ha sido el instrumento que mejor he valorado. Cada vez estoy más de acuerdo con José Luis Castillo en que los alumnos/as deberían contar con uno, que sirviera de muestra de su trabajo en el proceso educativo y que también sirviera como un certificado educativo real de los logros alcanzados. Si bien mi ignorancia ha hecho que este un poco sobrecargado, creo que la información que nos aporta es muy valiosa y nos da una muestra real de lo que el alumno ha creado y reflexionado durante el trimestre. No se todavía que mejoras le puedo incorporar, pero todavía me queda curso para equivocarme y conseguir mejorarlo.

El modelo de portafolio que he tomado aparece en el libro “Aprendizaje Inteligente” de Monserrat del Pozo, es un modelo que he combinado con alguna aportación mía.  Os dejo una muestra de lo que pregunto:

a) ¿Qué se?/¿Qué necesito saber?, de cada tarea integrada.

b) Carta al lector del portafolio.

c) Recogida de las actividades, resúmenes, webs, conclusiones, dibujos, gráficos, que tu escojas y que crees que representen tu trabajo a lo largo del trimestre.

d) Valoración de tu aprendizaje durante este trimestre, incluyendo propuestas de mejora para el segundo trimestre: horas de estudios/trabajo dedicadas, esfuerzo, actitud de trabajo en clase, ¿tus notas son reflejo de lo estudiado/trabajado?, de no ser así ¿a qué crees que se debe?, ¿en qué crees que has de mejorar?, satisfacciones conseguidas, valoración del grupo de trabajo cooperativo. De cara a los siguientes trimestres deberás hacer comparaciones y analizar si has cumplido o no tus objetivos de mejora, explicando el porque lo has conseguido o no.

El instrumento que más ha mejorado ha sido la observación directa, gracias a un proceso de sistematización basado en una idea de José Luis Castillo. La sistematización ha permitido estimular el trabajo en el aula para no tener que depender de las tardes para quedar. Yo quiero que se trabaje en mi aula y por eso les pido que lo demuestren día a día, de modo que si tienen un determinado número de notificaciones (atención, respeto, trabajo, falta de compañerismo) en relación al total de clases eso influye en su calificación. Mi intención es conseguir que dispongan de tiempo libre, al menos el que yo les dejo porque todo se lo exijo en el aula

El proceso de evaluación se ha complementado con el uso de técnicas de Ludificación que explicaré en el siguiente post.

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