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Evidencias sobre #ABP: prometedoras, no concluyentes y contradictorias.

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Hoy he visto como se ha promovido un encendido debate en Twitter,  sobre las evidencias o no del ABP. Para mi es un tema controvertido, ya que estoy totalmente a favor del uso de metodologías activas en el aula, y de hecho las pongo en práctica. Al igual que defiendo que hay momentos en los que debemos dar clase como toda la vida, o usar un video para trabajar el modelo in flip.

Así que no soy un purista del ABP. No soy alguien que defienda a capa y espada la exclusividad de una metodología o modelo. Sería caer en el mismo discurso, que aquellos que defienden a capa y espada los modelos mas tradicionales de enseñanza. Si, aquellos que me querían convencer que estaba equivocado, y que me repetían la perorata: el ABP no se puede desarrollar en una clase, o eso es muy bonito pero yo lo probé una vez y no funcionó,  o lo que se ha hecho toda la vida es lo que funciona. Cosa que ya como ya sabemos no es así, porque no existen las recetas mágicas en Educación, y el ABP o el modelo de instrucción frontal, no son la salvación,  ni el bálsamo que van a solucionar los problemas educativos, sean los que sean.

Existen muchas evidencias sobre las ventajas del ABP.

  • Según el estudio de Finkelstein, N., Hanson, T., Huang, C.-W., Hirschman, B., and Huang, M. (2010), en el que se examinaron el impacto combinado de un curso de desarrollo profesional de una semana y la aplicación del currículum de Aprendizaje basado en Proyectos de Economía del Bucks Institute. En este estudio participaron aproximadamente 7000 estudiantes, y se comprobó que el alumnado superó en puntuación a sus compañeros del grupo de control, estos recibieron clases con la metodología expositiva, además superaron a sus compañeros en las puntuaciones de habilidades para la resolución de problemas y su aplicación a retos reales de la economía.
    No solo eso, también los docentes se mostraron más satisfechos con los materiales y la metodología, que sus compañeros docentes del grupo de control.
  • Según el estudio de Freeman (Freeman et al., 2014) Active learning increases student performance in science, engineering, and mathematics. Las metodologías activas promueven una mejora en la puntuación de un 6%, y que los estudiantes en clases con metodologías tradicionales-expositivas tienen 1,5 más de probabilidad de suspender, que los estudiantes que asisten a clase con metodologías activas.
  • Según Jesús C. Guillén, en esta entrada que aparece en Niuco, se comprueba que tras un estudio en el que “intervinieron 275000 alumnos de secundaria en Estados Unidos durante los años 2006 y 2009 (Yazzie-Mintz, 2010), se constató que la causa del aburrimiento se debía a que no encontraban el estudio interesante (81%), no era relevante para ellos (42%) o se debía a que no existía interacción con el profesor (35%). Pero cuando se les preguntó sobre qué métodos de enseñanza les permitían comprometerse más con el aprendizaje, se decantaron por los debates y discusiones (61%), los proyectos de grupo (60%), los proyectos con recursos tecnológicos (55%) y las presentaciones de los propios alumnos (46%).”
  • Según José Manuel Sánchez Galán, en su blog Actualidad Pedagógica. Se recogen las siguientes evidencias que demuestran la eficacia del ABP. Por ejemplo, “Willard y Duffrin (2003), el ABP mejora la satisfacción con el aprendizaje y prepara mejor a los estudiantes para afrontar situaciones reales que se encontrarán en su futuro laboral …. Martínez, Herrero, González y Domínguez (2007), los alumnos que trabajan por proyectos mejoran su capacidad para trabajar en equipo, ponen un mayor esfuerzo, motivación e interés, aprenden a hacer exposiciones y presentaciones, mejoran la profundización de los conceptos, tienen menor estrés en época de exámenes, la asignatura les resulta más fácil, amena e interesante, detectan los errores antes, tienen una mejor relación con el profesor, abordan temas transversales a otras asignaturas, y mejoran la relación con los compañeros…. presentan mejores calificaciones en las pruebas que los alumnos en un grupo normal, desarrollan habilidades de aprendizaje autónomo, aprenden a tener una mente abierta y recuerdan lo aprendido durante un periodo de tiempo más largo que con un método tradicional (Mioduser & Betzer, 2007)… Restrepo (2005) que expone que el ABP activa conocimientos previos, aumenta el interés por el área específica, se mejoran las destrezas de estudio autónomo, se mejora la habilidad para solucionar problemas y se desarrollan habilidades como razonamiento crítico, interacción social y metacognición”.
  • Según Lucariello (Lucariello et al., 2015) en su estudio de los 20 principios fundamentales de la Psicología para la enseñanza y el aprendizaje. Existen varios principios que concuerdan con la filosofía del ABP, por ejemplo, “la adquisición de conocimientos y habilidades a largo plazo depende en gran medida de la práctica”, lo que implica que aplicar conocimientos al mundo real favorece el aprendizaje. O el principio donde se afirma que “los estudiantes persisten ante las tareas que plantean desafíos… “, como los desafíos y retos que plantea el ABP en su propuesta inicial y contextualizada,  en que se plantea un problema o desafío que promueva una experiencia memorable y de contacto con el mundo real.
  • Por último, pero no por ello menos importante es la relevancia que tiene el uso de metodologías activas como un pilar para poder desarrollar habilidades y competencias socioemocionales en el aula, tal y como señalan Juan Carlos Pérez González en el libro ¿Cómo educar las emociones?. La inteligencia emocional en la infancia y la adolescencia de Rafael Bisquerra (coord). Así Pérez González señala diez recomendaciones para implantar un programa de educación emocional, e indica que “las técnicas de enseñanza-aprendizaje activas y participativas, que, además promuevan el aprendizaje cooperativo y sean variadas” permiten atender a la diversidad de alumnado.
    En este mismo libro Pilar Aguilera aporta dos estudios de Durlak (Durlak et al., 2010;Durlak, 1997), en el que se afirma que “uno de los factores que favorecen la puesta en práctica del ASE y los resultados positivos: …. emplear metodologías activas para que el alumnado tenga oportunidades de poner en práctica nuevas habilidades”.
    Estos estudios vienen a refrendar que las metodologías activas aportan algo fundamental al alumnado: la oportunidad de tener éxito en la escuela, lo que refuerza su autoimagen y su autoconcepto. De nuevo la mentalidad de crecimiento de Carol Dweck vuelve a aparecer en escena.

 

bosque te espera.jpgEstas evidencias demuestran que el ABP puede funcionar: puede mejorar algo el rendimiento, puede fomentar muchas habilidades de orden superior, puede favorecer un ambiente emocional y un contexto mas favorable al aprendizaje… pero, tal y como señaló Bob Lenz en el panel sobre ABP de Educaixa, estas evidencias son prometedoras, pero no son concluyentes, y falta todavía un corpus de investigación con metaanálisis y con grupos de control. De hecho, en el mayor estudio que se ha hecho sobre factores de impacto educativo, Visible Learning en su versión de 2017, se comprueba que el Aprendizaje basado en Problemas se sitúa en un nivel de impacto poco significativo, lo curioso es que el Aprendizaje-Servicio, que no es mas que una variante del ABP, si tiene un nivel de impacto significativo. Igualmente contradictorio es el impacto significativo del Aprendizaje Cooperativo, que es la base de que la parte el ABP para poder implementarse.

El problema con las evidencias y su impacto, radica en que creemos que el ABP, por si solo, fomenta el aprendizaje profundo, es decir, las habilidades y capacidades de alto nivel. Parte de la idea preconcebida que genera un aprendizaje profundo, incluyendo dentro de este el aprendizaje superficial. Eso no es así, por si solo no genera aprendizaje profundo, ya que es necesario que exista un aprendizaje superficial, o básico, para, a partir de este fomentar el aprendizaje profundo. Un alumno/a necesita tiempo, datos, y procesos de práctica espaciada, para poder cimentar su aprendizaje superficial, una vez hecho esto podemos lanzar el proyecto o tarea. Para ello podríamos:

  • usar organizadores gráficos que les ayuden a modelar su aprendizaje, por ejemplo, los mapas conceptuales, que han demostrado tener un alto impacto.
  • promover sesiones en las que se diferencien entre objetivos de aprendizaje superficial, y objetivos de aprendizaje profundo. Tal y como formula Pam Hook en su web, que se inspira en la Taxonomía SOLO.
  • o partir mas de las ideas previas y trabajar la evaluación formativa, y el feedback para conseguir fomentar un aprendizaje básico más sólido.

Si partimos de esta concepción, el problema ya no radica en las evidencias, o si es bueno o no el ABP o cualquier otra metodología. La solución es evidente, es un problema sobre cuando debemos lanzar un proyecto, tarea, reto, investigacion … , y ese cuando nos lo marcará el periodo que nuestro alumnado necesita para poder cimentar el aprendizaje superficial. Lo que les permitirá promover las habilidades de alto nivel, y por tanto el aprendizaje profundo que todos los docentes intentamos promover en nuestras aulas.

Como docente y como ciudadano considero que debemos acercar posturas, investigar, y promover un cambio educativo necesario. No puedo afirmar cual es el camino, ni a donde nos conducirá, pero el cambio llegó, y para mí, es esperanzador.

12 comentarios en “Evidencias sobre #ABP: prometedoras, no concluyentes y contradictorias.”

  1. Qué grande eres, macho!

    Totalmente de acuerdo.

    Esperanzador y colocando al alumnado en el centro de la ecuación. Sin extremismos y desde la experiencia de años de errores y aciertos.

    Otro pasito más!

    Gracias por tus reflexiones

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  2. Felicidades por el artículo en sí y por el tono de serenidad empleado, sin extremismos. De este modo conseguiremos avanzar en el objetivo que nos une a unos y a otros que seguro que no es otro que transformar y mejorar la educación y a través de ella transformar y mejorar la sociedad.
    Decimos al alumnado que ha de aprender a cooperar, a escuchar, a compartir e intercambiar opiniones de forma asertiva,… Pero nosotros somos de los que pensamos que hemos de paritr de nosotros mismos, los educadores.
    Primero somos nosotros los que hemos de mejorar nuestras competencias socioemocionales, aprender a exponer nuestras ideas sin atacar las del otro, escuchando, valorando… participando y aportando en un debate profesional apasionante.

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    1. No podría estar más de acuerdo.
      Me gusta ver lo que suma de cada docente, no lo que nos diferencia.
      Además debemos ser humildes y no juzgar. Escuchar, convencer, acompañar y apoyar provoca un cambio más duradero, más lento y menos presión.
      Muchas gracias por pasarte por mi web. Es un honor.

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